Monitoreo del agua, conservación de fauna, restauración ecológica y protección del Parque Nacional Natural Paramillo: así cuida URRÁ el ecosistema del Alto Sinú.

Licencia y cumplimiento
En el área de influencia de la Central Hidroeléctrica URRÁ I, en la zona rural de Tierralta (Córdoba), ejecutamos acciones permanentes de protección, conservación y mejoramiento de los recursos naturales. Trabajamos en cumplimiento de la normativa ambiental vigente y, en particular, de la Resolución 838 de 1999 del Ministerio del Medio Ambiente, que otorgó la Licencia Ambiental para las etapas de llenado y operación de la central.
Desde el llenado del embalse mantenemos un plan de monitoreo de la calidad del agua, orientado a preservar las condiciones biológicas y fisicoquímicas del embalse, el río Sinú y las ciénagas de Lorica y Betancí. Medimos cerca de la presa, en la zona media y en la confluencia de los ríos Sinú y Verde, además de siete puntos sobre el río Sinú —Angostura de URRÁ, Pasacaballos, El Toro, Tierralta, Las Palomas, Nueva Colombia y Montería— y en los caños que conectan con las ciénagas y el estuario.

Hacemos seguimiento diario a los niveles de las ciénagas de Lorica y Betancí y a los caudales descargados por la central, además de vigilar los procesos erosivos, la morfodinámica del río Sinú y la evolución de su delta. Gracias a la operación, en verano los niveles del Sinú superan los históricos naturales y el fenómeno de cuña salina quedó controlado, un resultado verificado por el INVEMAR entre 2000 y 2017, tras lo cual el Ministerio de Ambiente dio por cumplida la obligación de la Licencia.

Monitoreamos cada año la estabilidad de los taludes del contorno del embalse y estabilizamos los sitios que lo requieren. Contamos con un inventario y una ficha técnica de cada punto con tendencia a la inestabilidad, con soporte cartográfico y aerofotogramétrico que permite un seguimiento sistemático.


Componente biótico
Junto a otras entidades de Córdoba desarrollamos el Plan de Ordenamiento Pesquero del Embalse (POPE), enfocado en el aprovechamiento sostenible del recurso y el fortalecimiento de la pesca artesanal en el embalse y el Alto Sinú. El repoblamiento de peces se apoya en la operación de estanques nodriza, el rescate de larvas del medio natural y la adquisición de alevinos en estaciones regionales.

Componente biótico
Desde 2008 implementamos el Plan de manejo y conservación de la tortuga de río y la hicotea, formulado por la CVS, articulando a antiguos cazadores que hoy son conservacionistas. Con las organizaciones ASPRODECAVI, COPESPAL y APROPAPUR hacemos recorridos de monitoreo en playas de anidación, protegemos los nidos y, cuando hay riesgo, trasladamos los huevos a incubadoras artificiales antes de liberar las crías en su hábitat.

Cada semestre monitoreamos las poblaciones de plantas acuáticas del embalse para prevenir la degradación de la calidad del agua. Cuando se detecta proliferación, activamos planes de remoción y control que garantizan la navegación en el cuerpo de agua.

En un espacio propio de 25 hectáreas conservamos la biodiversidad del Alto Sinú a través de tres líneas: conservación de la flora —con una colección viva de especies representativas y amenazadas—, uso sostenible de la biodiversidad y educación para la conservación.

Más que recuperar cobertura vegetal, la REP reactiva procesos ecológicos clave. En Las Guartinajas operamos un vivero piloto de especies nativas del Alto Sinú y replicamos el proceso en viveros satélites de las comunidades del contorno del embalse, seleccionando especies por su aporte de alimento, refugio y estabilidad al ecosistema.

El Paramillo se extiende sobre 460.000 hectáreas —360.000 en Córdoba y 100.000 en Antioquia— aguas arriba del embalse. Por Licencia Ambiental, URRÁ transfirió recursos durante diez años, hasta 2011, para cofinanciar la implementación de su Plan de Manejo Ambiental.
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